El precio del anonimato (2)

Veröffentlicht von Denis Domínguez am

Atención, no contiene nada de sátira

El porqué hasta yo ahora pertenezco a las filas de Hitler

El precio del anonimato

Segundos más tarde el individuo hizo un comentario, cuyo contenido me sorprendió tremendamente….

 

Traducción: “Espero que mueras, hombre de Hitler. Todos los alemanes odian a los judíos”.

¿En las filas de Hitler, yo?

Denis - Hitler Face - Instagrammed 2.0

¿Qué le pasa a la gente en Internet?
¿Pierden la cabeza cuando están sentados al frente de la computadora o tienen un teléfono “inteligente” en la mano?
¿Estamos convirtiéndonos en monstruos sin sentido común debajo del manto del anonimato digital?

Con el peligro de que el autor de este comentario sea un adolescente de 11 años que en vez de hacer sus tareas escolares, intenta hacerse un nombre en Instagram por la fuerza, me atrevo a decir que algo anda mal con él: Continuaré con mi hipótesis. Estoy seguro que estaba pensando: “Hmmm…, este idioma parece alemán. »¿Qué podría escribir yo ahora rápidamente en Instagram, sin esforzar mucho mis neuronas, para insultar a un alemán? Vaya para que realmente le duela.«
»Aaaaaaaaaah, ya sé. Me recuerdo que en las clases de historia hablamos de Alemania, un hombre muy malo, los judíos y muchos muertos.«
¡Y eureka! De repente piensa que tiene un arma verbal poderosa en contra del “hombre alemán”.

Si se hubiese tomado unos segundos de su precioso tiempo para echar un rápido vistazo a mi foto de perfil, se habría dado cuenta inmediatamente que soy la 100% reencarnación del aquello que no tiene nada que ver con ese tema en lo absoluto:

La foto de mi perfil en Instagram

Y si se hubiera esforzado un poquito más ordenándoles a algunas de sus neuronas ver el tema sin un drama emocional, de seguro hubiese notado que los protagonistas de la imagen también son de piel oscura al igual que yo:

No es el añ, sino tú

Conclusión:

¿Por qué la gente sigue cavando en el pasado para definir el presente con un futuro incierto?

Sí, hubo guerra. Incluso una muy cruel. Y sí, los alemanes hicieron cosas muy crueles. Como la hicimos nosotros los cubanos en Cuba en los ochentas (véase para esto la historia del Puerto El Mariel) con nuestro propio pueblo y los franceses con el suyo en Francia durante la Revolución Francesa. Quiero decir como cada pueblo a través de su historia en este maldito planeta. Pero esa no es razón alguna para seguir restregándole el pasado a otros personas en su cara. Es como si yo volara a España cada año y en pleno aeropuerto le dijera indignado a un español que me diera dos euros por cada indio que su tatarabuelo -gracias a Cristóbal Colón- masacró en Matanzas, mi ciudad natal.
De modo informativo: La ciudad en la que nací se llama así porque durante la colonización española muchos indios fueron masacrados por los españoles.

A mi manera de ver la cosa, una buena solución para resolver el problema del odio, los malentendidos, y el abuso digital que tenemos actualmente en la Internet, sería terminar de una vez por todas con el anonimato en la Red. China ya ha empezado con este tema. Aunque yo no soy partidario del pensamiento comunista, y no estoy seguro si esta decisión – con sus ventajas y desventajas – funcione, pero de una cosa si estoy 100% seguro: mucha gente no se atrevería a escribir toda esa mierda que escriben, si su identidad apareciera bajo sus textos o comentarios.

El anonimato nos da la libertad de decir y escribir lo que pensamos o sentimos, pero al mismo tiempo representa un gran peligro: Y a ese yo le llamo »El precio del anonimato«.

Saludos cordiales,
Denis Molina Domínguez

Traducción realizada con el traductor www.DeepL.com/Translator


Kommentar verfassen